Juan* concurrió a la consulta luego de atravesar 2 meses en franca anhedonia, que le reportó dificultades en su desempeño social, llegando a instancias de fracaso en sus labores cotidianas. Al ser vendedor independiente, su ingreso disminuyó de manera considerable ante la falta de iniciativa para salir a trabajar. Además del área comercial, sus problemas se extendieron a sus relaciones sentimentales, redundando en altibajos con su pareja de muchos años.
A este cuadro se le sumó la presentación de síntomas de culpabilidad, ideas de ruina y sensación de fracaso constante, que dio inicio a un círculo vicioso en el cual Juan tuvo mayor inactividad, con somnolencia constante, sin poder ni querer levantarse de la cama.
Juan concurrió a una psicóloga que le recomendó comenzar una terapia a la vez que concurrir a nuestro centro de salud mental y deportiva.
La estrategia de acción comenzó en el mes de mayo. Luego del chequeo se diseñó una rutina de actividades en forma progresiva y se estableció comunicación con su psicóloga. Al principio debió ser acompañado por su pareja, para luego a fin de mayo empezar a venir solo, lo cual constituyó el primer avance por fuera del marco de nuestra rutina, en la que ya comenzaba a desempeñarse adecuadamente de antes. Los logros en la actividad fueron saliendo de los límites del deporte y pasar a otras áreas, dentro de las cuales la laboral y la relacional fueron las más beneficiadas.
Algo muy interesante sucedió a nivel farmacológico, ya que si bien Juan debió ser medicado, dicha medicación antidepresiva pudo retirarse antes de lo estilado estadísticamente para estos casos (6 meses, cuando por lo general se medica por un periodo no menor a un año).
Para un detalle mayor sobre los mecanismos de acción cerebrales, ver en nuestro sitio
Para programar la actividad hay que tener en cuenta los antecedentes de la persona y en este caso había un sobrepeso que debíamos intentar reducir ya que, sin que éste fuera mórbido, amenazaba con aumentar de peso ante su situación crítica.
Por lo general la medicina recomienda deporte en los casos de inhibición motriz, cualquiera sea la causa. En este caso, el éxito se debió en principio a los aciertos en el abordaje progresivo.
*Todos los datos del caso real han sido modificados para proteger la identidad del usuario según normativa vigente en secreto profesional.