Atendiendo a los recientes avances en ciencia y tecnología de la salud, el deporte ha demostrado brindar una oportunidad que ya no se limita a la salud física. Como un área de interrelación entre el cuerpo y la cultura, la interacción y el bienestar corporal, las modalidades deportivas se convirtieron con el paso del tiempo en una herramienta de intervención en salud mental.
Desde la psiquiatría, las investigaciones aún en curso refieren modificaciones favorables a nivel de la neurotransmisión. Estos cambios plásticos a nivel cerebral son adquiridos de la forma más saludable posible, es decir, prescindiendo de medicamentos, aunque puedan existir casos en que haya beneficios con un doble abordaje de psicofarmacología y deportes.
El abordaje se da tanto en forma individual como grupal. Se realiza una entrevista de admisión individual tras lo cual el profesional traza una estrategia de desarrollo de las potencialidades y realiza la pertinente derivación a los grupos de trabajo.
Admisión:
Chequeo médico: diagnóstico tanto de enfermedades o problemas tanto como realización de un perfil de las posibilidades de cada usuario. Si es necesario, se realiza la interconsulta individual con profesionales de salud mental.
Seguimientos individuales
Una posibilidad radica en que el médico indique un abordaje individual paralelo a los grupos.
Charlas introductorias
Se realiza una serie de charlas abiertas a la comunidad en las cuales se tocan las cuestiones de salud relacionadas a perfiles de inclusión para los grupos de trabajo. En las mismas se realiza una demostración de la propuesta previa a la entrada del interesado en dicha modalidad. Las líneas de intervención son dos: las psicosociales incluyen las problemáticas de salud individuales y su impacto en la salud mental. Por ejemplo, las limitaciones del sobrepeso y la diabetes, cuando el caso amerita el abordaje grupal, se ven beneficiados por una supervisión de salud mental paralelo al deporte practicado. Y por otro lado, los trastornos puramente de salud mental tienen abordajes especializados según espectros de dificultad detallados aquí.
Líneas de trabajo de salud psicosocial
Grupos A de sobrepeso
La concomitancia del sobrepeso mórbido con dificultades respiratorias, hipertensión y otros trastornos encuentran aquí una modalidad grupal de trabajo que resulta beneficiosa para los aspectos de salud tanto como de desempeño sociopsicológico de la persona
Grupos B de diabéticos
Sobre todo a edades tempranas, el impacto psicológico de la enfermedad crónica requiere una complejidad de intervención a medida para este perfil de problema
Grupos C de rehabilitación deportiva para personas con necesidades especiales
Agrupamos a las personas con dificultades en la locomoción y otras capacidades diferentes. Las relacionadas a la salud mental como grados de retraso son abordadas en los grupos que siguen
Líneas de trabajo en salud mental
Grupos 1 relacionados al espectro de dificultades en la interacción social y el lenguaje
El deporte demostró abordajes exitosos en los trastornos más severos, desde el autismo hasta condiciones psicóticas de variada gravedad. Asimismo, a una escala menor de afectación de la interacción social, como mutismo selectivo y otras alteraciones conductuales, la inclusión en actividades deportivas orientadas profesionalmente brinda mejoras considerables en el nivel de las relaciones y la comunicación
Grupos 2 relacionados al espectro de dificultades en el manejo de las emociones y la motilidad
Apuntan específicamente a trastornos como el Déficit de Atención con hiperactividad, o individuos con dificultad en el control de los impulsos.
Grupos 3 relacionados al espectro de alteraciones de la imagen corporal
Los conocidos desórdenes de la conducta alimentaria como la bulimia y la anorexia, afectando desde edades tempranas, siempre y cuando la condición médica lo permita, pueden beneficiarse con la práctica deportiva orientada y supervisada
Grupos 4 relacionados al espectro neurótico
Se realizan actividades orientadas a personas con personalidades o perfiles fóbicos, obsesivos y con problemas psicosomáticos.
Grupos 5 relacionados al espectro de trastornos del desarrollo
Integramos aquí a los niños con capacidades diferentes por grados de retraso leve, moderado y severo según indicación médica clínica y psiquiátrica. Ante la comorbilidad de estos aspectos con diferentes sindormes genéticos y clínicos, es posible el abordaje en conjunto con los niños del grupo C